MI GUÍA DE LUZ

Hoy me encuentro frente a frente con una persona que en su niñez fue un tanto revolucionaria, tal vez su corazón inquieto, sus sueños de mil y un colores, no dejaban que  encajara del todo en una vida lineal. Pero contó con la fortuna de dar con unos guías que a pesar de las tormentas, de los mil y un cuestionamientos, siempre estuvieron ahí amándola, guiandola, aceptandola, hablándole, aconsejandola en silencio y en tono fuerte para que por un instante aterrizará de su mundo irreal y siguiera su viaje… pero con herramientas y provisiones útiles, amorosas para su recorrido infinito.

 

Esa persona que tengo al frente soy yo… fruto de un amor inmenso, de dos almas que se unieron para caminar e inspirar a todos los que lo rodean. Dos corazones que por separado irradian magia pura y ni se diga cuando se juntan en amor profundo. Hoy quiero dedicarte estas líneas para honrar el ser de luz, de servicio, de amor que eres…

 

 

A Ti… madre mía, te debo mucho de lo que soy… hoy años después de aquella adolescencia de fuego, cuando mi alma, mi corazón llegan a una etapa donde miro hacia atrás y hay veces las lágrimas caen sobre mi rostro… sintiendo cierto arrepentimiento, por haber desperdiciado tanto tiempo sin valorar de manera tan poderosa y sincera tu ser.

 

Pero acá estoy sintiendo en lo profundo de mi corazón, qué soy quién soy gracias a tu ejemplo, a tus consejos, a tus palabras que solo salían en aquella época llenas de amor para mi y yo las echaba a volar… eso era lo que hacía notar! pero no del todo… siempre estuvieron edificando el ser que soy hoy. Siempre tus palabras, tus gestos, tus sentimientos, tu risa, tu llanto, tu vitalidad, energía, tu compromiso, entrega, tu positivismo, tu sexto sentido, tu poder de inspirar, de curar, de cuidar y amar al prójimo… han sido mi guía a seguir.

 

 

Solo tengo gratitud porque la vida te escogió para ser mi mentora, mi madre!! mi ejemplo de mujer… inteligente, alegre, positiva, poderosa, vital, amorosa, bella, radiante, fuerte, entregada, apasionada, guerrera, curandera, que todo lo puede, con una fuerza interna, intuitiva, adivinadora, simplemente mágica.

 

Celebro cada uno de los años que he tenido la fortuna de compartir y vivir a tu lado… espero que sean muchos más años! llenos de tantos aprendizajes, donde tanto tú como yo nos dejemos inspirar la una por la otra! caminando juntas en esta autopista de la vida. Mi corazón sonríe cuando te veo, cuando te oigo!! estando lejos solo añoro tus palabras, que me alientan, me dan fuerza, me guían, me nutren para fortalecer la mujer que soy.    

 

Termino estas líneas llorando…. pero tranquila, porque son lágrimas de felicidad, de abundancia de amor, de agradecimiento contigo por ser la mujer que eres.